El destino de todo texto

El destino de todo texto
Depósito abandonado de libros; Detroit, Michigan

miércoles, 23 de julio de 2014

Esos Cochinos Vertebrados

Cochinos...cochinos vertebrados
Cuando Luis López de Mesa, ex ministro y uno de los más prestigiosos intelectuales de la década de 1940 en Colombia dictó las conferencias de apertura de la Facultad de Filosofía en la Universidad Nacional en 1946, disertó sobre un pequeño pececito del precámbrico, el Crosopterigio, una criaturita con las aletas franjeadas a manera de dedos incipientes y posible precursor de todos los animales terrestres. Un periodista lleno de ese entusiasmo aventajado que solo lo  da el olfato de chiva, se permitió interpretar la noticia para que el titular fuera más vendedor y publicó la primicia de que el excelso Señor Ministro había sostenido que los hombres descienden de las sardinas. 


Esto, claro,  ya era demasiado para algunos de los que habían asistido, entre los que se encontraba el aún más excelso arzobispo primado de Bogotá, Monseñor Ismael Perdomo quien al leer el titular cayó en cuenta de lo que se había dicho en la conferencia y montó en cólera. De inmediato, tomó un teléfono y llamó al entonces Ministro de Educación, el doctor Germán Arciniegas, quien gracias al titular también entendió algo de la charla y también montó en cólera y quien a su vez tomó el teléfono y pidió que lo comunicaran de inmediato con el doctor López de Mesa y le  preguntó con todo rigor si «…¿no habría forma de hacer nacer esos cochinos vertebrados de algún otro lugar que no sea la sardina?». Cualquier cosa era más digna que contar entre los ancestros a la criatura cuyo cuerpo inerme se debía consumir los viernes de vigilia sacada de una lata; cualquier cosa hubiera podido pasar por la mente de Monseñor indignado, menos el atormentado y maloliente pez de carnes descolgadas saliendo lentamente de la lata para evolucionar en la criatura a la que Dios le confería la dignidad de ser su imagen y semejanza. Toda la sociedad revoló con la noticia, López de Mesa debió suspender de inmediato las conferencias, Monseñor debió refugiarse en el Concordato y aprendimos que Germán Arciniegas era un experto en historia, pero sólo de la que hicieron sus amigos vertebrados cuando dejaron la cochinada.
De este Crosopterigio evolucionó incluso Germán Arciniegas

No hay comentarios:

Publicar un comentario